
Nava ya vivió hace poco más un año la última desarticulación de una red de distribución de droga. La llamada Operación Trenka dejó cinco detenidos, diversa cantidad de sustancias incautadas y el descubrimiento de un laboratorio completo de cultivo, secado y elaboración de marihuana, con un secadero, lámparas de calor y un sistema de luz regulado por termostato.
La reciente historia de Nava se completa con periódicas incautaciones de estupefacientes y a nadie se le olvida que en los años ochenta y principios de los noventa, Nava llegó a ganarse una mala fama en la comarca, como punto álgido de consumo y tráfico de estupefacientes entre algunos de los miles de jóvenes que acudían por entonces a un pueblo con discotecas, decenas de bares y un muy concurrido ambiente nocturno.
A tanto llegó la alarma social que el propio alcalde de entonces, Alfonso Tapia, llegó a contratar una agencia de detectives para descubrir de la juventud navera sus “Gustos, aficiones y comportamientos” .Ese nombre llevó el informe de los polémicos detectives y que en palabras del propio alcalde no descubrió nada que no fuese de dominio público, “se bebe demasiado alcohol y se fuman porros” señaló el regidor en 1991.
La situación actual tampoco ha variado mucho, el ambiente nocturno ha bajado en estos años, y puede que haya bares que a lo largo de los años han cambiado de dueño, decoración o música pero no han variado en su excesiva permisibilidad con el consumo de drogas dentro los locales.

Hace unos días leía estas líneas que hago mías:"La juventud tiende a ser audaz, indolente, romántica, afásica, esperanzada, perdedora, generosa y egoísta. (...) y hasta hace poco carecía prácticamente por completo de capacidad adquisitiva. Ahora consigue dinero de sus familiares, añadiendo a veces un sueldo por trabajo a tiempo parcial, y aunque no puede permitirse grandes derroches tiene más de 100 viernes y sábados en las 52 semanas de cada año (...) Y justamente porque la juventud tiene dinero como nunca, es insensata como siempre...
La droga incautada tanto el pasado fin de semana como en anteriores operaciones, siendo cantidades sin demasiada importancia, si viene a confirmar lo que muchos en Nava imaginan y hasta conocen, la existencia permanente de trapicheos con sustancias ilegales y la existencia a su vez de numerosos consumidores que hacen posible este lucrativo negocio.
Y es que Nava tiene una piedra, una piedra llamada droga donde siempre se acaba por volver a tropezar.















