Con la llegada de las fiestas se reabre el eterno debate sobre la poca implicación vecinal, y de la juventud en particular, a la hora de aportar ideas o colaboración para organizar los festejos.
Si lo hacemos extensivo al resto del año, todos sabemos que como vecinos hacemos mucho menos por nuestro pueblo de lo que podríamos. Y si hablamos de movernos para organizar algún evento ya no te quiero ni contar.
Yo siempre he sido crítico con la poca colaboración que presta la gente de Nava para hacer cosas en nuestro pueblo pero, al montar y revisar el vídeo que acompaña a esta entrada, me doy cuenta de que estaba equivocado en parte de mis críticas.
No es que la gente no se implique para organizar cosas, no es eso. Hay un sector, y bastante numeroso, que se implica siempre y cuando el motivo o la causa les afecte, les atraiga realmente. Sólo basta con que haya una o varias personas que se decidan a mover a esos grupos para que se sientan con la responsabilidad de llevar algo a cabo.
En los últimos años estamos asistiendo a la implicación de personas que jamás hubiéramos imaginado ver en tales menesteres organizativos. Por ejemplo, Emilio el del Punto siendo presidente del Club Ciclista Navabike, ¡ahí le tenéis!, en un club que cada año está mejor, moviendo a más aficionados y muchos de ellos implicándose en la organización de las marchas. Bravo por él y por gente como David, José Ramón y tantos otros que han hecho de su afición a las bicicletas un referente deportivo en Nava. Estuvieron a punto de ganar el Premio Nava de Cultura y deportes y desde luego, si siguen así, se lo darán el año que viene.
Lo mismo ocurre con el BM Nava, veo en la directiva a personas que nunca hubiera imaginado, un Zurri, un Naranjo, (a otros nunca hubiera pensado que les iba a dejar de ver) y todos ellos con una capacidad de organización y de resultados dignos de elogio. Y con los jugadores, pasa lo mismo. No sé si es una impresión mía pero creo que en los últimos años se lo han tomado más en serio y dudo mucho de que se siga manteniendo esa “tradición” de ir a los partidos después de una noche de marcha.


Al fútbol le está costando algo más resurgir, a ver si ahora que Dani está en el ayuntamiento y, siendo conocedor de los problemas del fútbol navero, es capaz de promover alguna iniciativa para colocarlo a un mejor nivel. De cualquier forma, creo que se está haciendo bien desde la base y si se sigue así el futuro es alentador.
En el apartado deportivo no quiero olvidarme de los que organizan la Milla urbana cada Nochebuena y por otro lado de los que pasan frío preparando las Cabalgatas de Reyes. A veces más peligrosas de lo que pudiera parecer…
Pero es que en Nava hay muchas asociaciones que se mueven a lo largo del año. Desde los cazadores saliendo juntos muchos domingos, pasando por la Asociación Juvenil Navera (aunque alguno diga que parece una agencia de viajes), la Protección Obrera, el coro, el AMPA y otros. Hasta algunos bares siguen intentándolo pese a la desaparición de su Asociación. Y por supuesto, los caballistas con ese pedazo de Feria de Primavera que es de lo mejor del año le pese a quien le pese.
A las chicas de Mandala parecía que les bastaba con prepararse una obrita de teatro cada dos o tres años y sin embargo, se metieron el verano pasado en la organización del I Certamen nacional de monólogos. Nos animaron muchos fines de semana, trajeron a gente al pueblo y se encontraron con muchas dificultades, empezando por algunos de los bares que en teoría iban a ser los más beneficiados. No parece que les hayan quedado ganas de repetir la experiencia. Pero es que si quieres organizar algo tienes que saber que vas a encontrarte inconvenientes.
Y aunque sea desde el Ayuntamiento, organizar el Premio de poesía Jaime Gil de Biedma y Alba, año tras año nos acerca un poco más a ese mundo poético tan poco habitual en un pueblo donde este tipo de concursos tienen bastante menos tirón que un concurso de recortadores de novillos.
Mantener las celebraciones de las fiestas de los barrios también demuestra cierta implicación. En San Blas, la Carmelita o la Virgen de Fátima en el Barrio Portugal siempre tiene que haber alguien que mueva los hilos. Y por supuesto Las Águedas, una cofradía que es el mejor ejemplo de que una buena base puede ser la clave para el éxito en años venideros. Y esto hay que agradecérselo a Pepita Román y a Pili Hontoria pues por su iniciativa hoy la celebración de Santa Águeda en Nava, es lo que es.
Pero lo difícil no es iniciar algo en Nava, lo difícil no es organizar un acto o evento una primera vez, lo difícil es mantenerlo cuando llegan las dificultades. Porque te pueden gustar mucho las canicas y llegar a organizar un maratón de partidas de canicas junto a otros aficionados, los cuales puede que se desvivan en la organización una vez, pero luego el que más y el que menos se desentiende y se lo dejan todo al “pringao” de turno que suele ser el que más visión organizativa tiene y el que tratará de convencer al resto para seguir, si es que las críticas y la desgana no acaban por aparecer y lo manda todo a freír espárragos.
Y es que sinceramente, en Nava tratamos muy mal a los que organizan cosas. Al que no le ponemos de figurón, decimos que algo sacará, cuando no algo peor.
Yo desde estas líneas quiero agradecer a todos ellos su labor para hacer de Nava de la asunción un pueblo vivo, porque puede que yo no sea muy deportista pero me encanta ver que hay grupos que quedan para ir en bicicleta, o para jugar al balonmano y al fútbol. Me reconforta ver grupos bailando boleros, merengues y batukas y lo dispuestos que están siempre a participar en todo lo que se les pide. Y en los últimos años me encanta como la pasión por la música ha florecido en nuestro pueblo con la creación de esa Banda de música que está dando más que hablar de lo que debería…pero que hace una labor muy importante. Igual con el resto de Escuelas municipales.
Y no quiero olvidarme de elogiar las iniciativas benéficas que surgen periódicamente en nuestro pueblo y que todo hay que decirlo, suelen ser bastante apoyadas por muchos vecinos. Ya sea para Haití, niños con problemas o para Amavida en la India. Además, tengo pendiente un reportaje sobre el Ropero municipal de Nava que pasa casi inadvertido y está cumpliendo una función admirable con la gente necesitada. Vienen de muchos pueblos a por ropa y los que trabajan en él desinteresadamente merecen todo nuestro apoyo, empezando por mi prima Rosi que lo puso en marcha siendo concejala. Desde aquí mi aplauso por una labor bien hecha y no siempre reconocida…¡Nena tú vales mucho!
Quiero hacer una mención especial a un joven que merece todo mi apoyo, se trata de Iñaki Montoya de Pablos, alguien con quien hace un tiempo no tenía mucho trato y que en menos de un año ha sido capaz de organizar una nueva concentración de motos junto a Benja y otros chicos del Motoclub Sector Eresma, un maratón de fotografía y en internet ese interesante proyecto llamado Wikinava. Y todo ello en el año que ha sufrido una seria operación. Para quitarse el sombrero.
Somos un pueblo con una riqueza cultural que a veces no valoramos. Quizás no podamos aspirar a ser Moraleja de Coca, pueblo envidiable donde los haya, donde ante cualquier iniciativa se unen todos como una piña, pero sí podemos seguir manteniendo lo que hay, y no tratar de hundir las iniciativas que no nos terminan de convencer.
¡Viva Nava unida!…aunque sea por sectores.






